Empieza la aventura de “LOS DIRECTOS”.

Primera trilogía

Todo empieza porque regularmente escucho: “…me duele el cuello y la espalda, pero es que trabajo muchas horas sentado delante del ordenador….”

Todo empieza cuando escucho con frecuencia esta frase: “…me duele el cuello y la espalda,, claro es que trabajo muchas horas sentado delante del ordenador…”  

Evidentemente este es un buen tema de interés general, pero por su importancia y complejidad prefiero dosificar los contenidos para una mejor comprensión, ya que el objetivo general es que cada persona interesada en mejorar pueda resolver su problema siempre y cuando sea de tipo postural.

Para ello primero hay que comprender cómo funciona el organismo a través de la Pedagogía Corporal y Biomecánica, lo que permite individualmente descubrir los hábitos inadecuados aunque algunos son inconscientes para pasar a la acción y cambiar hábitos antes de llegar a un problema crónico.

La experiencia me dice que en la mayoría de los casos por lo general el problema surge como consecuencia del mal uso del organismo, evidentemente por falta de información, y en ese caso ¿Cómo puede una persona hacer algo para estar mejor si no sabe identificar cómo ha llegado al dolor y mucho menos cómo realizar su movilidad de manera adecuada?

La primera cuestión que debes comprender

En esta primera cuestión hay que comprender cómo funciona la columna, ya que es la estructura entre la cabeza y la pelvis, y es necesario descubrir que puede moverse en tres direcciones antes de analizar cómo cada uno utiliza la propia. Naturalmente los hábitos y las creencias mal entendidas y no adecuadas a cada caso también contribuyen y perjudican, me refiero al mobiliario tanto de trabajo como el doméstico, a las modas…Evidentemente la información adecuada es imprescindible para tomar una decisión adecuada.

Normalmente nunca pensamos en la prevención, es como si no nos fuera a pasar nunca aunque le llegue al vecino y cuando decidimos actuar es porque  el dolor que empezó siendo esporádico se ha instalado y afecta a otras zonas, lo que condiciona ya no solo nuestra calidad de vida sino también a las relaciones interpersonales y sobre todo las más próximas. 

Cuando tenemos dolor el procedimiento tradicional nos dirige a buscar un especialista y con las pruebas adecuadas “poner nombre” al problema para seguir con un tratamiento. Sin embargo, en la mayoría de los casos el tratamiento no resuelve el problema de manera definitiva y se resiste a abandonar. Y es entonces cuando descubrimos que falla algo y que el tratamiento  es insuficiente. ¿Qué hacer en ese momento?

Evidentemente existe otra manera de abordar el problema  junto a los recursos tradicionales que requiere aceptar un nuevo planteamiento que consiste en además del tratamiento para curar la disfunción, no identificarse con la misma, es decir el individuo sufre la disfunción pero no es la disfunción por lo que debe responsabilizarse en averiguar que hace mal que le perjudica y reeducar los hábitos inadecuados de movilidad, identificarse como víctima servirá de bien poco y además no resolverá el problema sino más bien lo contrario.

¡Reflexión liberadora!

Ya que este nuevo planteamiento te ofrece la posibilidad de responsabilizarte de ti sin permitir que el azar, el paso del tiempo ni “nadie” decida por tu propia salud. Y únicamente en este caso se genera la necesidad de ¿Cómo aprender a hacerlo bien?

Para esto el aula virtual: “el arte de desplegARTE está creada para facilitarte información y prácticas mediante videos, audios, textos, consultas y directos para de manera fácil y paso a paso, a tu ritmo, comodidad y posibilidades aprendas sobre la importancia del buen uso de tu movilidad tanto para la mejora como desde la prevención.

HAZ CLICK AQUÍ PARA VER MÁS INFO

¿Qué es lo que necesitas saber? pues necesitas utilizar tus posturas y movilidad de manera adecuada. Para ello es imprescindible mejorar tu propio-cepción para cambiar la auto-imagen y hábitos inadecuados, lo que necesitará de tu PACIENCIA, TIEMPO y CONSTANCIA, igual que aprendes a conducir y lo llegas a conviertes en algo mecánico.

Naturalmente no hay caminos cortos puesto que es un proceso, y cada persona tiene que encontrar su mejor versión, es decir la que se ajuste a su necesidad y fisiología. Lo importante no es “lo que haces” sino “cómo lo haces” y durante un periodo debes aprender a: Alinearte con la gravedad, recuperar los rangos de movilidad perdidos por razones varias a lo largo del tiempo y equilibrar elasticidad y fuerza sin utilizar tensión para conseguir tu equilibrio a través de una respiración organizada que se ajusta a cada ocasión. 

El método totalmente holístico te permite aprender unos Patrones de Movimiento mediante secuencias, a las que puedes recurrir siempre que lo necesites estés donde estés, para recargarte cada día como haces con la batería de tu móvil y no acumular tensión innecesaria. 

¡vive y muévete!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *